Metodología

Principios Metodológicos

Periodo de adaptación
Para la mayoría de las niñas y niños es la primera vez que salen de su entorno conocido y seguro y, para superarlo, deben hacer un gran esfuerzo estableciendo nuevos vínculos emocionales y asimilando unas nuevas rutinas de funcionamiento. Por esa razón, los papás y/o mamás que puedan y así lo deseen podrán estar en casa con nosotros/as; esto permitirá a las niñas y los niños ir estableciendo los primeros vínculos con su educadora y las primeras exploraciones del nuevo espacio con la seguridad que les aporta una figura de referencia básica.

La separación de la familia produce angustia en las niñas y niños, por eso es muy importante la actitud que tome el adulto en ese momento de separación, no solo debe estar cómodo el niño o la niña, las madres y/o padres también deben sentirse seguros de dejar a su pequeño, porque los niños tienen una gran capacidad para entender nuestro lenguaje corporal y por lo tanto sentir nuestras emociones.

Rutinas

Cuando se habla de rutinas se hace referencia a una serie de actividades que se realizan, de una manera regular,  a diario. Estas acciones “repetitivas” buscan fijar unas pautas que organicen el aprendizaje de los niños y niñas.

Mediante la adaptación a las rutinas y el seguimiento de las mismas, los niños y niñas van conociendo el entorno que les rodea, superando sus miedos y temores a lo desconocido, descubriendo qué es lo que viene después y proporcionándoles la seguridad, tranquilidad y confianza necesaria para una adecuada adaptación, todo lo cual posibilita el desarrollo de una sana autonomía personal y el conocimiento de estructuras temporales y nociones secuenciales, como antes y después, ahora y luego, hoy y mañana.

Comida

Creamos un ambiente relajado y de relación social en el cual comemos todos juntos. Con los más pequeños aprendemos a usar cubiertos y comer de manera autónoma. Los mayores, nos ayudamos en tareas cotidianas como poner y quitar la mesa.

Entre todos y todas trabajamos los hábitos de higiene creando una rutina como lavarse las manos antes y después de comer.

Salidas al jardín/parque

Teniendo en cuenta que disponemos de un espacio privilegiado al aire libre, saldremos diariamente a estar en contacto directo con la naturaleza, donde los niños y niñas puedan correr, jugar en el arenero, investigar todos los rincones del jardín, observar y experimentar las diferentes estaciones del año, si hace frío o calor, si hay hojas por la llegada del otoño, nieve en invierno, poder disfrutar de los charcos que nos dejen las lluvias, apreciar los olores, los colores, las flores…

Siesta

Después de una mañana llena de experiencias, emociones, aprendizajes, descubrimientos y mucha diversión, se necesita un descanso para recuperar toda esa energía, por lo que después de la comida se relajarán cada uno en su camita, trabajando la rutina del descanso.

Juego Libre

En este proyecto el juego libre es de vital importancia ya que a través de éste el niño puede desarrollarse adecuadamente, imitando al adulto, creando situaciones nuevas, experimentando, tocando, interactuando y decidiendo lo que quiere hacer en cada momento.

Para que el juego libre se desarrolle de forma adecuada nuestra función es la de proporcionar al niño un lugar amplio, seguro y con multitud de opciones para que pueda dejarse llevar, relajarse y poder concentrarse en sí mismo y en su aprendizaje, sin necesidad de estar pendiente de su entorno.

Límites con afecto

Los niños y niñas deben estar seguros del amor absoluto de sus adultos de referencia. Siempre. Sin excepción. Sin condiciones. Es posible ayudarles a regular sus emociones de manera no sólo constructiva, sino también empática y afectuosa, sin transmitirles ansiedad ni sensación de culpabilidad. Esta forma amorosa de establecer límites, unida a un ejemplo adecuado, proporcionará al niño una base segura sobre la que asentar su personalidad y construir sus relaciones con los demás.